Duendecilla recibió un Talismán
Quien siga este rincón mío verá un juego de palabras en el título de este post. Bien, sabemos que Duendecilla en su anterior vida se hacía llamar Talismán...y ¿qué ha ocurrido?....
Realmente, gozo de un dulce y feliz sueño profundo, aunque recién logrado el mismo, cuando aún sonaba la dulce música para conseguirlo, alguien llegó y dio unos pequeños golpes en mi hombro, para recordarme que aun sigo en este mundo y que mi ser tiene aun un cuerpo con vida.
Abrí un ojo primero, aún no lo veía con claridad, no veía quien era, ni sabía lo que pretendía... Aunque pasaron las horas, pude comprobar que aun estaba ahí, entonces volví mi cara para poder contemplarle en pleno dormitar, y fue entonces, cuando recibí ese Talismán...un Talismán sin vida, que al igual que un boomerang, después de haberlo lanzado una y otra vez, por fin volvía a mí en forma de regalo.
Sé que esto puede suponer un juego absurdo de palabras, que brotan de un espíritu aun novato, que aunque no sepa transmitir lo que siente, sí que sigue sintiendo, y que aunque se sirva de absurdas metáforas para hacerlo, él mismo se entiende en su propio laberinto.
He de disculparme, porque mis palabras, en mitad de la noche, no saben jugar con el verde de sus ojos, quizás porque no sé por qué está aquí, pero está claro que no es ninguna pesadilla.
Sólo sé que esta vez el despertar será cosa de dos, y será entonces cuando pueda utilizar todos mis sentidos al ritmo que marque mi interior.
Presiento que quedan horas, tal vez segundos, o tal vez una eternidad...pero ¿eso importa?...oigo una nana rozando mis oídos, y la persona de la que brota su sonido, lo hace con el mayor entusiasmo que en nadie pude ver...con eso es suficiente mientras nuestros sentidos marquen el mismo compás
¿Y cómo se llama?...seguiré escuchando, quizás diga su nombre al llegar la mañana...


0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home