17 diciembre 2007

Que mis sueños acunen mi realidad

Cada vez que aminora la velocidad en el viaje, las imágenes a través de los cristales se hacen más grandes y claras, los objetos, las personas...todo, cobra su forma dejando así de ser ráfagas fugaces de luz, abstractas y sin sentido alguno. Mis ojos se maravillan, pero me doy cuenta que no sé qué nombre darle a todo lo que me rodea, estoy perdida, y si bajara del tren, no sabría por dónde caminar, ni a dónde dirigirme, ni tan siquiera sería capaz de distinguir entre aquello que me hace bien o mal.
Recuerdo que ahí afuera hay terreno fanganoso en el que me puedo hundir, hay aguas calmadas, donde poder darme un plácido baño y hay aguas tempestuosas en las que es mejor no adentrarse. Existen hermosos miradores en los que sentarse a respirar aire limpio y puro y cuevas oscuras y laberínticas donde es difícil encontrar la salida...hay eso, y mucho más, pero después de tanto tiempo viendo figuras deformadas al otro lado, soy completamente incapaz de distinguir los elementos.
Es en ese preciso instante en el que el miedo se apodera de mí, y al ser dueña de mis actos, al haber decidido montarme en este tren, me niego en rotundo a bajar, a enfrentarme, a recordar, a hacer el ejercicio de identificación, y entonces yo misma decido que no es el momento, pero ¿y si en cualquier instante de estos en los que viajo a 20 por hora identifico el lugar, el sitio exacto dónde yo tendría que estar, y no da tiempo a bajar?.
Y es así como pienso la vida al revés, donde las estaciones están abarrotadas de gente esperando a ese tren en el que montarse, ese que sólo pasa una vez en la vida, aprovechando oportunidades, teniendo su interior despierto; y miro hacia atrás y me doy cuenta que llevo la vida viajando.
Quisiera que mis sueños acunaran mi realidad, que dieran respuestas a mis preguntas haciendo desaparecer mis miedos, quisiera cerrar los ojos y ver todo nítido, sin interferencias y cómo en el Mago de Oz, tener un camino bien marcado de amarillo donde tener muy claro por dónde pisar, y entonces, al despertar sentir que los motores han parado y que estamos en esa precisa estación, en esa donde aparecen las escenas de mi sueño.
Y soñando que sueño, apago mis letras, me rindo al cansancio y sólo espero que me despierte una nana.

Duendecilla

06 octubre 2007

Equilibrio

Me apetece escribir, y no sé cómo empezar...

Las emociones están en un extraño y constante equilibrio, imagino que aletargadas, en un estado latente, hablando sin romper el silencio, sin dejar paso a la más mínima inspiración.

Me paso las horas respirando intuición, tranquilidad, llenando de óxigeno la vida, actuando por pura inercia sin emplear el más mínimo esfuerzo, dejando al destino hacer y deshacer por sí sólo, recuperando sonidos de un pasado muy lejano, cuando aún no sabía quién era.

Esto es lo que hay...aunque sea inusual en mí y en mi continuo análisis de la vida, no pienso el por qué me encuentro así. Cierto, siempre busco un por qué, y un motivo a ese por qué, y la razón al motivo de ese por qué....encadenando cábalas sobre el día a día. En este momento no es necesario, quizás sea una evolución...quizás...la vida es más cómoda así.

Mis compañías de siempre, con las mejores de sus intenciones, se impacientan, opinan, juzgan, prejuzgan, me aconsejan, bautizan los momentos de mi vida, mientras yo sólo escucho y me sonrío, me sonrío al pensar que nada de eso me preocupa, que nada de eso me inquieta.

Me moveré por impulsos momentáneos de segundos, generados por fuerzas externas...posiblemente de otro ser, de la luz del sol, posiblemente del hado que guía la vida, posiblemente de la fortuna o de la fatalidad, pero seguiré manteniendo el equilibrio, porque el equilibrio se mantiene al no pensar en su propia existencia.

Duendecilla

19 agosto 2007

La fuerza de los sentidos

De nuevo un paisaje familiar, un espectáculo natural ante mis ojos, una nueva compañía...La época estival nos da estos regalos, aunque siempre incompletos. Una sonrisa, una mirada, una caricia, un beso, siendo el entorno el único y verdadero protagonista.
Nuestros pasos se adentraban hacia el más recóndito y peligroso de los rincones, un pié tras otro, sin ayuda alguna de la luna, sólo la de nuestras pupilas, nuestras manos y nuestra intuición. Donde el viento de levante azotaba con más fuerza, el Atlántico bravío castigaba el perfil inquieto de las rocas haciendo salpicar pequeñas gotas en nuestros rostros y rugiendo sin dejar espacio sonoro alguno para las palabras...y ese maravilloso olor, no pude respirar lo bastante, quería más, me faltaban pulmones para intentar quedarme con esa sensación eternamente, sólo pensaba en eso, inmortalizar ese momento en todos mis sentidos, haciendo caso omiso a los recuerdos y a los posibles sentimientos de un futuro próximo.
Llegamos a nuestro destino, un espacio estable para nuestros pies, bajo seres que lanzaban su mirada al horizonte en un lugar artificial creado para ello, ignorantes de que bajo su estancia se estaba creando un momento irrepetible. El viento alejaba sus risas de pandilleros, y allí, donde estábamos, también cumplía su cometido. La Levantera se adentró por nuestras ropas, rozándonos la piel, y en ese momento en que todo exteriormente parecía amor, ternura, complicidad, comprensión, años de confianza...en mi cabeza reinaba sólo lo que percibían mis sentidos, porque sabía que todo era una estampa.
El aire y la arena rozaban mi piel con más intensidad que sus manos, entre los huecos que dejaban nuestras caricias, dejando arena en la comisura de nuestros labios...las olas hacían más ruido que sus palabras...la oscuridad, las estrellas y todo el universo infinito tenían más fuerza que su mirada...nuestros labios estaban dulcemente contaminados de salina impregnando de sabor nuestros besos...y el olor del mar era más intenso que el perfume de su cuello.
Por una vez, y en ese preciso instante, los recuerdos no me traicionaron, dejaron paso sólo y exclusivamente al presente, pronunciando un cordial 'hasta luego', sabiendo que existían pero sin molestar.
Ahora, en el momento que escribo estas palabras, no puedo evitar recordar mis estados anteriores, cómo me sentía en otros momento en los que la naturaleza fue una cómplice esencial, aunque no con tanta fuerza sobre mis sentidos y sí sobre mi interior, haciendo fácil la construcción de metáforas, en las que el Mar actuaba conscientemente, la Roca observaba su vida desde las profundidades, existían pescadores a los que escuchar e infinidad de elementos daban vida interior a una simple estampa.
Espero que algún día el momento sea completo y exista un perfecto equilibrio entre el alma y los sentidos y estoy segura, en que ese momento.......llegará.......

Duendecilla

03 junio 2007

¿Extraña ó libre?

Me siento extraña, esa es la palabra. No entiendo el mundo que gira a mi alrededor, creo que está lleno de incoherencias, aunque puede ser que la incoherente sea yo. Por unos momentos, confiaré en mí misma y en mi conclusión de que la incoherencia está en mi exterior.

¿Es lógico que por obligaciones de la vida diaria las personas hagan el bien y sin mirar a quien y cuándo lleguen a la realidad de su hogar les invada el egoísmo y busquen su propia comodidad y no quieran preocuparse más que de sí mismos? ¿Es lógico que puedan entender y confiar sólo y exclusivamente en su propia intuición y no en la ajena? ¿Es lógico la compañía incondicional con condiciones? ¿Es lógico que lo que importa sólo es la intención cuando en ello se pierden las formas? ¿Es lógico que se patalee para buscar compañía y cuando se tiene no prestar entusiasmo alguno? ¿Es lógico ser solidarios burocráticamente? ¿Es lógico querer encontrarse con nuevos acompañantes y cuando se encuentran rechazarlos porque no se ha sabido nada previamente de ellos?

Si miro a mi alrededor y pienso tal cual estoy pensando en estos instantes, todas las respuestas a mis preguntas son negativas, quizás encuentre respuestas positivas mañana, pero ahora...ahora en este instante....quiero perderme, sentirme libre de miradas, de opiniones, de intuiciones, sentirme libre de mi propio pensamiento, volar hacia el infinito, perderme en mi soledad, ser feliz cómo soy y cómo pienso y no pensar absolutamente en cómo me vean los demás, quiero hacerme transparente, quiero vivir mi particular egoísmo. Y eso estoy haciendo con el único medio que me lo permite y está en mis manos...Este gabinete.

Soy una persona que lo da todo, y no se nota, no se percibe, ni pretendo que se perciba...yo misma sé mis esfuerzos, lo que pienso, lo que me preocupa, lo que me hace sufrir, lo que me arranca una sonrisa, y no es el peso de mi conciencia la causa de mi insomnio intermitente, aunque a veces me hagan dudar.
Porque, hoy por hoy, creo que no le he hecho mal a nadie siendo como soy, quizás sí les haya hecho mal viéndome cómo me ven, pero ese mal no ha surgido de mi misma ni de mis intenciones, ni de mis actuaciones si se perciben objetivamente.
Quisiera escribir poéticamente de esta cuestión, quisiera inventar una fábula y hacer bello mi vuelo en la noche y en mi soledad. Hoy mi SOLEDAD la escribo con mayúsculas, pero no porque me pese, ni porque la grite, sino porque le lanzo un piropo, cual grito de saeta hacia una imágen ¡¡¡SOLEDAD!!! ¡guapa!, no me abandones nunca, ve siempre de la mano de tu amiga LIBERTAD y juntas las tres haremos felices los sueños, las oportunidades, los momentos, la vida...disfrutemos juntas cual colegialas, disfrutemos por aquellos que no saben disfrutar de nuestra compañía, pensemos, escribamos, hablemos, soñemos, cantemos, leamos, escuchemos el ruido de la vida, aquí y ahora...eso estamos haciendo, precioso momento.

Hoy no me siento impotente, me siento realmente una PERSONA con mayúsculas, porque soy fiel a mi pensamiento, soy fiel a mi lógica y a mi empeño de ser feliz aunque nadie me comprenda. No me siento triste por no querer compañía, no me siento deprimida por querer estar sola...y todo esto me resulta extraño, pero estoy empezando a acostumbrarme, a verlo con los ojos de la normalidad, y ¿quién dice que sea malo? ¿quién dice que amar la soledad es símbolo de tristeza, de agonía, de depresión, de ogoísmo...?.

No abandono mi mundo, mi camino, mis acompañantes....pero me impaciento porque llegue ese momento del día en que yo aminore mi paso para verles delante mía, y respirar a mi ritmo, contemplar el paisaje sin compañía, sin murmullos que lo estropeen, sentarme cuándo me tenga que sentar y tomar un refresco cuándo me apetezca, ir saltando, brincando, a gatas, hacia atrás, a la pata coja....como quiera, sin necesidad de escuchar..."cuidado, que te vas a caer".
Quizás hoy mi soledad sea símbolo de rebeldía, porque no entiendo el mundo, y quiero construirme el mío con mis propias reglas...lo siento por aquellos que vean en mí maldad, impertinencia y arrogancia, y que me perdonen si les daña esa imágen de mi.

Amigos, hoy la SOLEDAD es mi aliada...y nada ni nadie podrá detenernos...

20 mayo 2007

Eterno sueño

Hola de nuevo. Muchos meses sin aparecer por aquí, muchos meses con la inspiración agotada, vacía....aunque sigo manteniendo mi esencia, pero me he encontrado con pocas palabras y ánimos para transmitirlo.

En mi anterior post, todo parecía pintar de otro color, es más, me atrevo a decir que pintaba realmente de otro alegre color y no se trataba de mis ojos o mi percepción teñida de esperanza. He seguido aletargada, dormida, y a los pocos meses de aquellas palabras, todo se tornó a que no despertaría en mucho tiempo, o al menos con la compañía que esperaba.

Aun espero que alguien me despierte con un susurro, aunque creo que la forma más adecuada de despertarme es con mis propios medios. Las obligaciones de la vida diaria no me permiten hacerlo de la forma que quisiera. Quisiera despertarme, encontrarme totalmente activada mientras hago el camino a las estrellas. Sigo con esa ilusión y sé que algún día conseguiré emprenderlo.

Desgraciadamente, lo que ha hecho que hoy Duendecilla se sienta inspirada para escribir y se ponga a hacerlo, es que he recordado mi anterior vida, mi anterior don. Una parte de mi sigue siendo un eterno Talismán, aunque gran parte de mi es un Duende, para afrontar los recovecos y espirales de la vida con otra perspectiva. Puede sonar a que adopté mi nueva forma como autodefensa, puede ser, intenté enterrar a Talismán, pero el destino me lo impide, y circunstancias como la de hoy, o más bien, pensamientos como los de hoy, me hacen recordarlo.

¿Por qué?...quizás sea muy probable que se deba a que las personas no pueden cambiar así porque sí, a que la esencia se mantiene por más que se intenten cambiar las formas.

Hace poco me decía mi Maestra que se cansaba de gritar y gritar, creo que cada cual gritamos cuando nos cansamos de algo, es decir, ya estamos cansados cuando gritamos, es ese agotamiento e impotencia lo que nos hace gritar, a cada cual con su historia, con sus circunstancias...Y hoy estoy cansada, agotada y necesito gritar. Quizás todas estas palabras sean un grito a los Angeles, al Destino, a la Vida...por el agotamiento de seguir sintiéndome un Talismán.

Nada ni nadie pueden cambiar las casualidades, los encuentros, las coincidencias en un resumen...el Destino. También es cierto que empíricamente si se quieren cambiar los resultados, hay que cambiar los procedimientos, pero....¿es eso aplicable al sentimiento humano?¿acaso si se cambia la forma de proceder se cambian las circunstancias, se cambian las casualidades de que se repitan los hilos que mueven las historias?. El único proceso que creo se puede cambiar es la forma de asumir, de afrontar, y de actuar con una misma en esas circunstancias. Simplemente, evitar la autodestrucción momentanea.

Es cierto que le doy oportunidades a mi historia personal, distintos sitios, distintos acompañantes eventuales...pero siempre se tiende a coincidir con historias semejantes, circunstancias semejantes...Es como el dicho ese de "El dinero llama al dinero", creo que después de mis experiencias se puede aplicar a muchos elementos "El amor llama al amor", "El desamor llama al desamor", "La amistad llama a la amistad", "El trabajo llama al trabajo", "Los problemas llaman a los problemas","Las historias llaman al mismo tipo de historias"....¿Algún remedio? ¿algo que lo cambie?. Negativo. Sólo el verlo con los mejores ojos que pueda, y vivirlo con mis mejores ánimos....cierto que las anteriores y repetitivas afirmaciones son tanto negativas como positivas, pero en estados como el de hoy, pesan más las negativas.

Mi estado no es catastrófico, por supuesto que no, el meditar sobre ello me ayuda, ha habido momentos peores...

Sobre mi alrededor...muchas cosas han cambiado, otras siguen igual. La mayoría de acompañantes siguen conmigo, feliz de ello, por supuesto, aunque en otras circunstancias.

Poco tiempo para compartir con mi Maestra, y las historias y los animos no son los mismos.
Afianzada mi compañía de Anedrín, aunque justo cuando empezamos a tener menos tiempo para nosotros.
El Mar se alejó, aunque con calma, pasaron las tempestades y tormentas y la marea no subirá o al menos mi interior no estará indefenso, tengo la seguridad de que saldré a flote.
El Jardinero sigue ahí, igual que siempre junto a su amada Maestra.
Cassiopea también, en la distancia sigue siendo compañía, aunque tenga su interior enamorado, le deseo la mejor suerte del mundo, ella se merece que una estela le acompañe el mayor tiempo posible.
Mi Osito ha hecho sus apariciones, con sus respectivos remordimientos, al igual que el Dios del Amor, que aunque fuera de su trono volvió y seguirá estando presente.
Nuevas compañías caminan ahora conmigo, por ello decía que "La amistad llama a la amistad". Aun no tienen nombre en este espacio, ya pensaré el cómo referirme a ellos.
Todo esto que he escrito me ha reconfortado lo suficiente como para llegar al fin de este post. Quizás no lo lea nadie nunca, creo que todos se han olvidado de que existe, menos yo, que de vez en cuando aparecía en mi recuerdo como si formaran parte de momentos que nunca iban a volver, pero volvieron....aunque con la contradicción de la alegría y la tristeza.

Ninguna estrella está lo suficiente lejos como para ser alcanzada por los sueños.
Duendecilla

11 octubre 2006

Duendecilla recibió un Talismán

Quien siga este rincón mío verá un juego de palabras en el título de este post. Bien, sabemos que Duendecilla en su anterior vida se hacía llamar Talismán...y ¿qué ha ocurrido?....
Realmente, gozo de un dulce y feliz sueño profundo, aunque recién logrado el mismo, cuando aún sonaba la dulce música para conseguirlo, alguien llegó y dio unos pequeños golpes en mi hombro, para recordarme que aun sigo en este mundo y que mi ser tiene aun un cuerpo con vida.
Abrí un ojo primero, aún no lo veía con claridad, no veía quien era, ni sabía lo que pretendía... Aunque pasaron las horas, pude comprobar que aun estaba ahí, entonces volví mi cara para poder contemplarle en pleno dormitar, y fue entonces, cuando recibí ese Talismán...un Talismán sin vida, que al igual que un boomerang, después de haberlo lanzado una y otra vez, por fin volvía a mí en forma de regalo.
Sé que esto puede suponer un juego absurdo de palabras, que brotan de un espíritu aun novato, que aunque no sepa transmitir lo que siente, sí que sigue sintiendo, y que aunque se sirva de absurdas metáforas para hacerlo, él mismo se entiende en su propio laberinto.
He de disculparme, porque mis palabras, en mitad de la noche, no saben jugar con el verde de sus ojos, quizás porque no sé por qué está aquí, pero está claro que no es ninguna pesadilla.

Sólo sé que esta vez el despertar será cosa de dos, y será entonces cuando pueda utilizar todos mis sentidos al ritmo que marque mi interior.
Presiento que quedan horas, tal vez segundos, o tal vez una eternidad...pero ¿eso importa?...oigo una nana rozando mis oídos, y la persona de la que brota su sonido, lo hace con el mayor entusiasmo que en nadie pude ver...con eso es suficiente mientras nuestros sentidos marquen el mismo compás
¿Y cómo se llama?...seguiré escuchando, quizás diga su nombre al llegar la mañana...

07 septiembre 2006

Y llegó el ocaso...

Hace algunos posts, Talismán habló de la segunda fase del despertar. En estos días, ha concluido esa fase. Todo vuelve a su sitio, ha llegado el ocaso.

Durante este largo día he estado más despierta que nunca en mi corta existencia, mi mente ha pensado con total lucidez, ha sido capaz de poner obstáculos en aquellos momentos en que previsiblemente todo se hubiera descontrolado, y no sólo me refiero a aquello que afectaba al corazón directamente, sino a las almas amigas, la luz del día me ha permitido dar todo lo bueno que hay en mi (no por ello sin cometer algún fallo) y he sabido estar ahí para lo positivo y para lo negativo, al igual que ellas. Han sido momentos muy gratificantes, un día para recordar con gran orgullo, y una fecha que quedará grabada en la lápida de Talismán...porque por fín llegó su deceso.

Pero al ocultarse los tímidos rayos de sol, mi ser, cual hombre lobo que huele la noche o vampiro que ve llegar la oscuridad, sufrió una momentanea transformación. Por suerte, cambié de rumbo rápidamente girando todo a estribor en medio de la tormenta en alta Mar, volviendo en mí, aunque tristemente, muy tristemente, sin saber el por qué de mi actuación. Lógicamente, estos hechos tienen la gravedad que cada ser quiera darle. Para mi han sido graves, y he pedido disculpas por ello, y al igual que el rencor no existe en mi vida, tampoco creo que sirva de mucho lamentarse eternamente por unos momentos que representan un grano de arena en un desierto, simplemente se recuerda para aprender de ello, pero no para seguir condicionando tu vida a esos instantes.
Hilando con los momentos posteriores y echando la vista atrás hacia lo sufrido sin sufrir, veo que hay un forzado antes y después.....y seguiré hilando, aun es pronto para sacar conclusiones, aunque algunas de ellas ya están claras....estas y las demás, las dejaré en la trastienda.

Eso sí, de aquí ha nacido un lema, una utopía, un reto para cualquier persona "Enseñemos a la mente a amar y al corazón a pensar"....¿irrealizable? ¡quien sabe!

Como digo, el ocaso llegó, y aunque no es del todo bello, como ya dije, lo estoy contemplando desde los ojos del amor. Ahora toca preparar de nuevo el lecho, poner sábanas nuevas, música tranquila, luz tenue y echarse en la cama plácidamente, escuchando una tímida nana para dormir y comenzar de nuevo a soñar...sin pesadillas (porque para ello, hoy mismo, se me ha dado la oportunidad de desechar al ser objeto de mis pesadillas) y con el despertador puesto, eso siempre. El duende de la noche jugará conmigo, y seré una divertida y pizpireta duendecilla...y desde esa forma, y con vuestro permiso, seguiré utilizando este espacio....

muaka muaka!
duendecilla