11 julio 2006

Mírame y tócame

Siento que tu alma me engulle
que paren el tiempo,
en este momento
te siento por dentro,
mi mente se aleja
mis labios no sienten,
tu dulce sonrisa
que paren el tiempo,
en este momento.

La locura me ronda la mente
cuando puedo sentirte y no verte,
la locura me ronda la mente
necesito tenerte cerca,
necesito saber lo que sientes.

Y mírame no dejes de mirarme, mírame
no dejes de tocarme, tócame
no me dejes que despierte de este sueño,
aunque todo sea mentira.

Sueño que estoy a tu lado
que tu con tus manos,
rozas las mías
intento tocarte,
y no lo consigo
entonces despierto,
y no estoy contigo
entonces despierto,
y no estoy contigo.

Mucho tiempo llevaba sin escuchar esta canción. Por causa de esa mezcla de virtud y a la vez defecto que tengo de recordar muchísimos momentos de mi vida al máximo detalle, he recordado aquel momento en que lloré con esta canción, hace unos años. Creo que ha sido una de las pocas veces en mi vida que he sentido que alguien me estaba acariciando el corazón, desde entonces, no ha vuelto a ocurrir nada que se parezca a ese instante, a esos minutos...ninguna sensación que se le asimile.
Mi llanto era de absoluta felicidad y alegría. Ese tipo de alegría no duró mucho, pero bueno, siempre os he dicho que de todo se aprende, y que el amor se presenta en muchas dimensiones en nuestra vida, y debemos saber disfrutar de cada tipo de amor.

Ahora mismo, en estos instantes, me encuentro bloqueada, no sé cómo expresar lo que he sentido al escucharla atentamente de nuevo, sólo que he revivido en mi mente esos recuerdos, como si estuviera pasando un cortometraje ante mis ojos, como si estuviera saboreando de nuevo ese queso que ahora me indigesta y que para nada me apetece recorrer de nuevo ese laberinto de mi vida para volver a encontrarlo.

Ahora, sólo deseo que me canten una nana...

Talismán