05 mayo 2006

A Cassiopea se le ha apagado una estrella

En la pasada semana, a Cassiopea se le apagó una estrella. Una de las más cercanas a su núcleo, una que le daba luz día a día para vivir.

En estos primeros días, todas las constelaciones que la rodeamos, la estamos apoyando con luz artificial, pero bien sabemos, que tarde o temprano, debe aprender a vivir sin el resplandor de esa estrella que se fue, y debe seguir brillando por sí misma, tal cual es. Será duro al principio, necesitará generar más energía de lo normal para hacerlo, pero ella es fuerte y pronto aprenderá, y cuando mire hacia arriba buscándola, aunque no la encuentre, encontrará su presencia.

Creo que no tengo las palabras adecuadas para reanimarle, ni la misma fuerza que ella, porque mi espíritu novato no ha experimentado esas mismas sensaciones. Tarde o temprano las experimentaré, espero estar lo más preparada posible para ello, aunque según Cassiopea, nunca se está preparado.

Cassiopea, espero pronto verte brillar con tu máximo resplandor, aunque nunca olvidemos que esa extrella existió y nos dejó su particular huella. Nos tienes que seguir dando luz a las otras constelaciones más pobres.

Desde la distancia, te envío un cósmico beso.

Talismán

Cruce de caminos

Poco a poco, aunque no se refleje en los comentarios, recibo opiniones sobre este blog, y he de decir, que bastante satisfactorias. Mil gracias a aquellos que lo han hecho, son una fuente de motivación.

Todos comparamos la vida con un camino por el cual avanzamos. A veces es de rosas, a veces de espinas, vamos solos, acompañados...
Hay veces en las que miramos atrás y analizamos el mensaje que nos ha transmitido cada uno de nuestros acompañantes. Hablaré de uno de ellos en esta ocasión.

Un día, tuve una conversación bastante agitada con alguien. Analizando ahora esa charla, en estos momentos, le veo más sentido. La cuestión es que nos encontrábamos en un cruce de caminos, después de haber caminado unos meses juntos conversando, a momentos más separados, cada cual en una orilla, y en otros momentos a menos metros de distancia. Llegamos a un cruce. Mientras caminábamos en los km. anteriores, otras personas que nos acompañaban más de cerca, eligieron o les hicimos elegir otro camino. Nos encontrábamos mal por ello, pero la cuestión era si seguir los dos caminando y conversando por el de la izquierda o el de la derecha o cada cual por uno distinto.
Yo, quería seguir caminando junto a él, porque tenía pocos y tristes acompañantes, él valoraba muchísimo a los suyos y no quería saber de aquel que se encontrara triste y desolado como él, en este caso yo.
Aunque le entendía perfectamente, en aquel cruce, me sentí bastante mal mientras discutíamos para tomar una decisión, me consta que él también, ya que cada cual le dábamos un sentido distinto a aquella deliberación.
¿Qué ocurrió al fin?. El uno por egoísta (él) siguió el camino con su apreciada compañía y el otro por orgullo (yo) continué el mío con la tristeza de todo aquel que iba a mi lado.

Han pasado meses desde aquello, pero resultó que los caminos que elegimos eran paralelos y de vez en cuando podemos saber el uno del otro, simplemente, con ponernos de puntillas y echar una vista al otro lado de los arbustos.

Lo curioso de todo esto es que cada vez nos hemos visto más sonrientes, felices cada cual con lo que eligió. En su caso no sé el motivo, pero lo que yo no sabía entonces, es que tan sólo un par de km. más adelante, me esperaba mi Maestra y todos sus nuevos acompañantes, esa Maestra que conocí hace años y que durante unos años nuestras sendas se separaron.

No sé si más adelante el camino de los protaginistas de este post, volverán a unirse en algún cruce, sea o no sea así, es porque nuestro destino lo ha querido, y seguro que cada cual será feliz en el suyo y a su manera.

Creo que sobra explicar el mensaje de esta fábula.

Te deseo lo mejor Dave, va por tí.

Talismán.

04 mayo 2006

El dios del amor

El dios del amor me acompaña desde hace años, anda ahí, escondido, callado, a veces habla, aunque no hace falta, creo que nos entendemos sin mediar palabra ni letra.

No hace falta que lo muestre, no hace falta que alardee de él, aunque todos sabemos que el dios del amor debe tener una aspecto precioso y perfecto como para no esconderlo, pero la vida te da regalos con distintas dimensiones, y a mí me ha dado este, en esta dimensión etérea.

Todos tenemos un dios del amor, seguro, o al menos en nuestra imaginación. ¿qué cómo es un dios del amor? Cada cual tiene su definición, el mío, podría definirlo, pero creo que no es el sitio adecuado para hacerlo, este blog tiene sus límites.

Seguramente me leerá, seguramente me escribirá y seguramente saldrá en alguna de las sesiones de charla maratoniana con el resto de mortales, pero seguirá siendo eso....simplemente, el dios del amor.

PD: Estoy como un niño con zapatos nuevos con este nuevo espacio...el que acabe de entrar, que siga leyendo pabajo! jajaja, hay más!

Talismán

La gente olvidará....

"La gente olvidará lo que dijiste y lo que hiciste, pero nunca cómo los hiciste sentir."

Muy cierto ¿estamos de acuerdo?. Aunque a veces, nosotros mismos, desechamos o disfrazamos los malos sentimientos del pasado por el mero hecho de sentirnos bien en el presente. Así hacemos mi Maestra y yo, de quien he extraido esta frase de uno de sus mails.

No es una mala práctica esa de desechar malos sentimientos, aunque a veces hay que echar mano a ellos para dar un paso adelante en nuestro camino, pero sólo a veces, en el momento justo y adecuado, en aquellos en los que estamos a punto de meter la pata.

Me reitero, sólo a veces, porque pensar demasiado en ellos puede degenerar en la creación de una semilla de rencor y ese sentimiento sí que no cabe en nuestros corazones ¿verdad?...

NewAge

Inquietudes

La verdad es que no sé muy bien por dónde empezar esto. Hay gente a mi alrededor que sabe cómo estoy y la palabra inquietud no deja de salir una y otra vez de nuestros labios para definir mi estado.
Cuadro médico-->¿inquieta? ¿por qué? ¿es perjudicial? ¿me llevará a algún sitio esta inquietud?. Sea lo que sea, uno de los síntomas es la necesidad imperiosa de escribir, de contar cómo me siento a cada instante, con o sin destinatario.
Diagnóstico-->Pues siendo un espíritu novato, sólo puedo llamar a esto, como he dicho, inquietud.
Tratamiento-->Chungo tema, como dicen por ahí, eso de automedicarse. Pero bueno, en mi vida física, nunca me ha ido mal con mi farmacia andante...pero ¿y en la metafísica?...calmará este invento del blog esta "enfermedad"...¡probémoslo pues!.

El siguiente paso a seguir después de esta visita a mi consulta privada, será escribir un mail a esas personas que me acompañan en la vida, e invitarles a formar parte de esto, y como suelo decir con mi humilde pisito....declaro también jornada de puertas abiertas a este, mi gabinete. ¡¡Pasen y vean!!