Segunda fase del despertar
Aun estaba con algunas legañas en los ojos mientras bostezaba en mi despertar de mi largo letargo.
Aun estaba sin haberme lavado la cara, con los músculos entumecidos, las señales de la sábana en mi cara y el pelo alborotado.
Mi despertar está siendo lento, pero seguro y proporcionado en el tiempo. Ya no tengo la cara hinchada, y la he refrescado con agua clara. Me siento ligera, mis extremidades ya no pesan. Mi mente es cada vez más capaz de pensar con claridad.
He soñado despierta en esta larga mañana, es igual, fue bonito, al menos me ha hecho olvidar mis pesadillas y los fantasmas de la noche, y sobre todo, a plantarles cara para que no vuelvan a aparecer la próxima vez que cierre los ojos.
No soy amiga de poner obstáculos a soñar con los ojos abiertos, se que continuaré soñando, sea la hora del día que sea, incluso después de haberme aclarado la cara....siempre que mis sueños nazcan del amor, será bonito y me ayudará a estar cada vez más despierta....una bella contradicción.
Ahora respiro hondo, sin saber lo que ocurrirá en la tarde, en espera de ver un bonito ocaso mientras el sol se esconde tras el horizonte. Seguro que sí, y si no es hermoso, yo lo veré desde los ojos del amor como el mejor de los atardeceres de mi vida, sabiendo que cuando llegue la noche, oiré una nana al filo de mis oídos, con una dulce voz, que me hará dormir.
Será un sueño que no conozca pesadillas, un sueño justo, un sueño con sus horas contadas, un sueño esperado, un sueño regenerador...un sueño en el que mi alma se sentirá acompañada, sabiendo que al despertar no se sentirá sola...sino feliz de encontrarse con un nuevo despertar.
Talismán

